Es una piedra con colores marrones oscuros.

La cuarcita o metacuarcita es una roca metamórfica dura con alto contenido de cuarzo. En composición la mayoría de las cuarcitas llegan a ser más de 90 % de cuarzo y algunas incluso 99 %. El término cuarcita a menudo es usado erróneamente para designar a la cuarzoarenita u ortocuarcita, roca sedimentaria cementada con sílice que ha precipitado de aguas intersticiales durante su diagenesis.

Las cuarcita se forma por re-cristalización a altas temperaturas y presión. La cuarcita carece de foliación. Si presenta capas de hojuelas paralelas de mica blanca la roca obtiene una estructura esquistosa y pasa a llamarse esquisto de cuarzo.

Tiene una meteorización lenta y produce suelos inusualmente delgados y magros. Su resistencia a la erosión hace que formaciones de cuarcita sobresalgan en el paisaje, como es el caso de numerosas crestas en los montes Apalaches.

El uso de la piedra se hace extensivo en los solados, revestimientos de interiores y exteriores, en aplicaciones como zócalos, forrados de chimeneas, etc.

Debido a su gran resistencia y solidez, la piedra se ha utilizado a lo largo de los años para grandes construcciones en todo el mundo, construcciones que se han mantenido en pie con el paso del tiempo. Su solidez, junto con la belleza y estética, son las razones por las que números ayuntamientos, hoy en día, incluyen en sus planes urbanísticos la piedra como material en la construcción de murallas, miradores, pavimentado de calles, zonas peatonales…

a piedra es el material de construcción más antiguo que se conoce.

La piedra es muy resistente al paso del tiempo, es un buen aislante de la temperatura y de humedad, razones por las que ha sido y sigue siendo utilizada para la edificación y decoración de construcciones.

Por sus distintas y variadas medidas, la piedra cuarcita robledo, tiene diversas aplicaciones como revestimientos de fachadas, decoración, solados…